El origen de los volcanes

northern_cordilleran_volcanic_province_riftLa formación de los volcanes, como todos los fenómenos de la naturaleza, tiene un origen complejo que puede asignarse a diferentes causas dependiendo de cada volcán en estudio. Si bien pueden ser definidos como aberturas mediante las cuales se libera calor y temperatura atrapadas en el seno del planeta mediante una erupción, las diferentes ubicaciones y composiciones de los volcanes determinan su clasificación y origen.

En la mayoría de los casos, los volcanes son consecuencia de la intensa actividad geológica que tiene lugar en la Tierra, con el continuo movimiento de las placas que conforman la corteza terrestre, las colisiones entre ellas y fundamentalmente la subducción, es decir, el desplazamiento de una placa tectónica por debajo de otra. Esto último genera un gran incremento de la temperatura y presión subterráneas, y esta roca supercalentada logra fundir y expandirse una vez que se forman fisuras en la corteza producto de estos movimientos estructurales en el planeta. La expulsión de este material en la superficie recibe el nombre de erupción volcánica, y se manifiesta por la acumulación y solidificación de roca fundida que da a estas formaciones su apariencia característica.

El surgimiento de otros volcanes, como es el caso de aquellos que se encuentran en la plataforma oceánica, suele estar vinculado a la existencia de puntos excepcionalmente calientes por debajo de la superficie, en el manto terrestre, que logra derretir la roca de las placas tectónicas y convertirla en una fuente de magma. La erupción de este tipo de volcanes provoca el depósito de roca volcánica en el fondo de los océanos, dando lugar a la formación paulatina de un cono volcánico que al alcanzar el nivel del mar determina la aparición de una isla volcánica. Como ejemplo este tipo de manifestaciones pueden mencionarse las islas que conforman el archipiélago de Hawaii.